jueves, abril 25, 2013

Proyecta Oaxaca+Mr. Kone

Esta semana nos bajamos del barco llamado Proyecta Oaxaca. Fue una travesía larga y hasta cierto punto penosa. Creo que me enfrenté a una triste realidad que en esta vida, uno puedo estar tan solo como quiera, al grado de querer bajarse en esas islas desiertas donde a pesar que no hay donde cubrirte, no importa, porque ni el sol te calienta, ni la lluvia te moja.
Ha sido una de las mejores experiencias, ver correr gente, jalar cables, miradas cansadas, pero con esa necesidad de hacer las cosas bien. Ver en casi todos esa mirada, que ya la conozco, es una vieja amiga de la esperanza y el trabajo diario, la he visto casi todos los días en el espejo. Perdida como esa isla, pero sabiendo porque estas ahí varado, por tu pasión a tu trabajo.

Regresando al pasado de este proyecto, como en todos, me enfrento a la inseguridad de como hacer las cosas. Porque mi cabeza puede estar llena de ideas, y de esas, me sobran. A veces me la imagino como un grifo de agua del que sale mucha agua, pero también, la veo como una tubería rota, que no tiene reparación y no hay forma de detener el agua. A veces... creo que no es de agua limpia, mas bien es toda la podredumbre que mi conciencia y mi cabeza producen... Y lo entiendo, como entiendo que me quedará solo en este proyecto... y lo acepto, como diría ese gran poeta de la calle, El Ferras: No hay pedo, lo pago. Pero también porque se que en el camino del trabajo diario puedes encontrar un puerto donde descansar y tocar tierra firme.

Ha sido difícil el tratar de hacer bien las cosas, porque ya no es tan sencillo como antes que podía hacer 3 o 4 cosas a la vez... o lo mas cierto, que creía que podía hacerlo todo al mismo tiempo.
Creo que la soledad me ha hecho dejar de entender el trabajo en equipo, pero a pesar de eso, creo que a nivel evolutivo, estamos preparados para seguir aprendiendo a sobrevivir. Y a recuperar en esencia la idea de lo que es el trabajo grupal.

A diferencia de otros proyectos, no hubo momentos donde pensé en desistir, porque si algo aprendí en estos años es que puede uno tener la capacidad de resolver las cosas, y eso es lo que hace la gran diferencia entre los que creen poder y los que lo hacen. Más, cuando vas con la idea que estas solo, que no vas a levantar a los muertos ahogados en el mar o creer que lo peces te podrán ayudar. Creo que esto no es el cine, porque a vida real es aún mas difícil y cruda; y muchas veces no perdona.
Cada proyecto que hacemos, siempre tendrá un gran verdugo que se llama tiempo, y como su reloj no se puede detener, tienes de dos opciones; trabajar e ir al compás de sus manecillas, tensarte y a veces hasta desesperarte, pero no desistir. Y la otra es salirte a la calle, sentarte en la orilla de la banqueta, prender un cigarro y mecerte al compás de esas manecillas que se ríen de ti, mientras tu sigues esperando que el tiempo o un milagro, lo primero que suceda. Y ese, no es mi estilo.

La gente que me pregunta como lo hago, solo recibe una respuesta a medias de mi parte, por un lado porque mi cabeza hace mucho que despego y se encuentra recapitulando cada detalle que lo que fue y lo que no será. Ya que si de verdad les explicara como lo hago, tendría que sentarlos en una silla, mientras yo me acuesto en posición fetal y más que contarles la explicación de mi proceso de trabajo, sería contarles mi historia de vida; entonces se darían cuenta que no son el publico, serían el psicólogo, el confidente, el amigo o la pareja de mi vida.

A pesar de las verdades que salieron en este proceso de trabajo, de viejas amistades que no se si volvamos a ser, y de viejos amigos que reencontramos en el camino en el momento preciso y justo. Este barco estaba repleto de ideas, muchas de ellas se tuvieron que tirar ya que el barco podría hundirse y se rescato lo mejor, lo esencial y lo que se necesitaba para llegar completo y muy bien, a puerto.

Ha sido una travesía lenta al principio, casi sin ganas de llegar al final, pero también ha sido una enorme experiencia poder enfrentarse a otros retos. Y mas, compartirla con viejos camaradas, con una nueva tripulación. Con el proyecto aprendimos a ser más honestos no solo con el trabajo, también con la gente.

Tener a lado a una familia que te apoya, ver sus pequeños ojos iluminados por las luces de miles de colores ante una enorme pantalla, tratar de entender mas allá de lo que piensa el espectador, es entender de lo que pasa en sus cabecitas, de lo que recordarán al paso de lo años y de la imagen o idea de lo que soy para ellos, eso... eso me hace un nudo en la garganta. Ahora solo puedo respirar hondo y profundo, dar gracias a la vida por tener a esta tripulación a mi lado, en este barco que salió libre de la tormenta... que se prepara para el siguiente viaje en altamar, sin destino fijo, solo sabiendo que estamos juntos y eso es algo que debemos siempre disfrutar.





























Gracias a Alfoso Ordoñez de ZootropoStudio y HertzStudio por su apoyo incondicional, a la gente y staff de Centro Diseño Oaxaca por las atenciones y tiempo, a los alumnos de Centro Diseño por esa ayuda en último momento, a Manuel Alcalá por recobrar esos años perdidos, a Cocolab por demostrar como se trabaja en equipo y de manera coordial, al Dr. Lakra por hacerme mas humilde, a la hermosa ciudad de Oaxaca por seguir viva ante los problemas, a los tres ángeles en mi vida que me protegen y acompañan en las buenas y en las malas, y en especial a JC Arenas porque los viajes no volverán a ser los mismos.